Una historia de Navidad con coronavirus en Estados Unidos

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Muchas familias optan por no poner en riesgo a los mayores y recurren a la tecnología para reunirse

 

Las Navidades en Estados Unidos se caracterizan por las luces de colores, decoraciones festivas, regalos que van y vienen, y sobre todo, tiempo en familia. Pero como todo en nuestra vida cotidiana las Navidades han resultado afectadas por la pandemia del coronavirus.

 

En un año normal en Estados Unidos, las Navidades se celebran de diferentes maneras. Algunos hacen fiestas con amigos y salen a los bares, y otros se quedan solos y hay quienes han de trabajar. La mayoría, sin embargo, van a sus casas y se reúnen con sus familias.

No queremos que mi abuelo pase solo las Navidades, pero tampoco que corra riesgos y se contagie»

KARA BOWMAN

“No queremos que mi abuelo pase solo las Navidades, pero tampoco queremos que corra riesgos y que se contagie por coronavirus”, dice Kara Bowman. El abuelo de Kara se quedó viudo hace unos años y desde entonces la reunión navideña es sagrada. Pero este año no podrá ser como antes.

En EEUU las principales celebraciones son Nochebuena y Navidad. En un caso se congrega toda la familia, incluidos tíos y tías, primos, abuelos, y parientes cercanos, y la otra jornada con hermanos y padres únicamente. En Nochebuena se hace una cena especial, se intercambian regalos, y todos suelen disfrutar de los juegos de mesa o cartas, o bien contamos recuerdos divertidos o chistes.

La culminación de estas vacaciones son las celebraciones de Año Nuevo. En Estados Unidos, la Nochevieja y el Año Nuevo son fiestas que suelen celebrarse con amigos en bares o restaurantes. Se trata de pasar la entrada del nuevo año con tu gente, tus seres queridos más allá de la familia.

Todo esto es lo que pasa en un año normal, pero si algo nos hemos dado cuenta en 2020 es que nada en este año es normal. La pandemia del coronavirus nos ha llevado a cierres en muchos países, es obligatorio llevar mascarilla y los encuentros tienen limitado el número de asistentes. Nada en estas Navidades tiene que ver con otros años.

En términos absolutos, Estados Unidos es el país del mundo con más casos, 17,7 millones, y más muertos, más de 317.000, según los datos de la Universidad Johns Hopkins.

Cada estado, una Navidad

A diferencia de lo que ocurre en otros países europeos, en Estados Unidos no hay leyes federales en relación con el coronavirus. Todas las restricciones, o los confinamientos, competen a los gobiernos estatales. Cada estado tiene diferentes normas, incluso estados vecinos pueden aplicar medidas diversas.

Por ejemplo, Minnesota ha impuesto el cierre de todos los restaurantes, bares, y locales de comida, así como los gimnasios, mientras que Wisconsin, estado vecino, no ha cerrado la hostelería ni obliga a llevar mascarilla.

Aunque la Administración Federal del Medicamento ha aprobado ya dos vacunas contra el coronavirus (Pfizer y BioNTech, y Moderna son sus promotores), apenas han empezado a distribuirse a colectivos sensibles como sanitarios. Hasta bien entrado 2021 no se habrán distribuido de forma generalizada.

Dada la disparidad de criterios a la hora de combatir este nuevo coronavirus, y el hecho de que aún es incipiente el reparto de las vacunas, lo más razonable es seguir las recomendaciones del Centro de Control de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés).

El Centro de Control de Enfermedades de EEUU no ha limitado el número de personas en los encuentros familiares, pero insiste en que el número depende de las posibilidades de mantener una distancia social prudente. Recomienda encarecidamente llevar mascarillas y lavarse las manos con frecuencia.

Dilemas familiares

De acuerdo con estas recomendaciones, los encuentros familiares navideños han de ser más limitados en número por el riesgo de contagio por Covid-19. Las familias valoran cómo reunirse de forma sana y segura.

Aunque apenas faltan días para Nochebuena, la familia Bowman aún tiene dudas sobre cómo celebrar estas fiestas, pero quieren verse todos de alguna manera. Les preocupa el abuelo, de 80 años, y por tanto persona de riesgo.

No vale la pena [correr riesgos]… Sáltense las Navidades este año para que el próximo puedan reunirse todos»

ANDREA BUCCI, ENFERMERA

“No vale la pena”, sentencia Andrea Bucci, una enfermera con seis años de experiencia en Wisconsin. “Sáltense las Navidades este año para que el próximo puedan reunirse todos”.

Andrea Bucci lleva trabajando en un hospital de Wisconsin desde el principio de la pandemia y ha visto a demasiadas familias devastadas por el dolor tras perder a uno de los suyos.

Su consejo coincide con las recomendaciones de los profesionales de la sanidad en EEUU: evitar los encuentros familiares ahora permitirá que todo el mundo llegue sano a las próximas.

Creatividad y tecnología

Aunque las grandes reuniones familiares se limiten en estas Navidades, hay muchas formas de celebrar estas fiestas y mantener el espíritu de estos días sin poner en peligro a nadie.

Desde principios de diciembre pueden verse en televisión películas navideñas y una posibilidad es verlos y compartir el momento en videollamadas.

En todo el país es posible disfrutar con seguridad de espectáculos de luces. Desde el propio automóvil pueden verse las luces sin tener que entrar en contacto con otras personas. Incluso ver a Santa Claus se puede hacer a salvo con distancia social, asistencia limitada, y mascarillas obligatorias.

Aunque estas fiestas navideñas serán diferentes para todos en todo el mundo, el espíritu de la Navidad está presente. Con creatividad y con la ayuda de la tecnología, todos podremos disfrutar de una Navidad en familia.

Los Bowman han encontrado una fórmula para que el patriarca, el abuelo octogenario, no se sienta solo. Van a comer lo mismo porque le han hecho llegar las viandas navideñas para que solo las tenga que calentar. Y luego, gracias a una aplicación de Disney, verán juntos una película, probablemente El rey león, una de las favoritas de los Bowman.

«Mi abuelo se maneja muy bien con la tecnología y eso es una suerte en estos días», comenta Kara, que aguarda con ganas de celebrar estas Navidades tan especiales.

 

el independiente

 

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