Márquez: «El ejemplo de Nadal es el soñado para cualquiera que pase por un mal momento»

Dos años sin título parecen demasiados para Marc Márquez, ilusionado como nunca ante la puesta de largo del equipo Repsol Honda y con la sonrisa dibujada en el rostro por sentirse de nuevo competitivo en los primeros test de pretemporada en Sepang. El catalán, superado el calvario de las lesiones, vuelve a dar miedo encima de la moto y confirma que presentará batalla en el Mundial. Márquez apunta alto. Llegó a Sepang escaso de preparación física y después de muchos meses sin subirse a una moto de competición, y aún así salió de allí con solo dos décimas de desventaja sobre el mejor tiempo del fin de semana, obra de la Ducati de Enea Bastianini. El hombro molesta ya solo lo justo y los problemas de diplopía parecen superados, así que Márquez observa el futuro con otra cara.

«Ha sido un invierno un poco agónico, en el sentido de que no sabía lo que iba a pasar, no sabía dónde o cuándo me curaría», explicaba Márquez. «Había tres escenarios encima de la mesa: esperar a que se curara solo, esperar a ver si necesitaba una operación y podía volver a competir en 2022 o ver si se curaba y si podía volver a subirme a una moto. Por suerte los doctores y fisioterapeutas con los que he trabajado han ayudado muchísimo para empezar la pretemporada y que se arreglara la vista en dos meses y medio, algo que no se lo esperaba ni el mismo doctor».

El catalán, ocho veces campeón del mundo, fue la estrella absoluta del acto de presentación de la nueva RC213V, una moto completamente rediseñada (nuevo chasis, nueva electrónica y nuevo motor) con el que Honda pretende recuperar la hegemonía perdida respecto a Ducati y Yamaha. «Desde que estoy en Honda no había tenido un cambio tan grande en la moto. Había evoluciones pero nunca un cambio tan grande. Después de estar tanto tiempo fuera el cambio ha sido muy grande. El objetivo es volver a volar. Tengo mucho trabajo por delante. Tengo que readaptar varias cosas. He decidido no tocar mucho la moto pero de Sepang salgo con dos o tres ideas para llevarla más a mi terreno».

Márquez, además, celebra en este 2022 su décimo aniversario en la clase reina, por lo que tiene más ganas que nunca en celebrarlo con un título: «El tiempo pasa muy rápido, diez campañas en MotoGP no pasaba ni en mis mejores sueños. Es algo especial y quiero disfrutarlo. Sé que intentaremos ganar el título para celebrarlo bien».

Durante la presentación Márquez quiso recordar la figura de Rafa Nadal, con el que vibró durante el Open de Australia y al que puso como ejemplo de superación: «Su situación es la soñada por cualquier deportista que pasa un mal momento. ¿Pero cuántos lo han hecho? Muy pocos. Verle en Australia me motivó muchísimo».

«Pero hay que ser realista», añadió. «Si ahora hubiese una carrera no estaría para luchar por la victoria, pero el año es muy largo. Hay que hacer un año de menos a más, pero sin pausa. No estoy en el momento de llegar a la primera carrera y arrasar. No estoy en un momento álgido. Puedes ir rápido una vuelta, pero ir rápido y divertirte es otro punto en el que aún no estoy. Eso se consigue con vueltas. Pero estoy feliz, y eso es también muy importante».

Márquez, se le nota, prefiere ser prudente. Señala a Bagnaia y Quartararo como los grandes favoritos al Mundial, y él se coloca en un segundo grupo de aspirantes, muy numeroso en su opinión. Sus opciones pasan por ir de menos a más y acabar dominando: «Después de un mal momento, sales con ganas, pero las ganas no te tienen que poder, tienes que controlar esas ganas y saber gestionarlas. A mis 28 años me ha tocado vivir las dos partes del deporte: la mejor parte, que es ganar, los triunfos, las sonrisas, la fiesta y todo lo bonito, y la peor parte del deporte, que son las lesiones, estar en casa, ver las carreras desde la tele, incertidumbre, no saber qué va a pasar con tu futuro… Esto es difícil a nivel mental y personal. A ver si este 2022 puede ser un año de inflexión y podemos volver a lo bonito del deporte que son las victorias y la alegría».

Junto a Márquez volverá a estar en el box del Repsol Honda Pol Espargaró, que también afronta el curso con ilusiones renovadas después de un estreno no demasiado bueno con el equipo oficial de Honda, saldada con un único podio en Misano y una pole en el GP de Gran Bretaña. «La nueva moto espero que me beneficie», contó el piloto catalán. «Tengo un estilo de pilotaje basado en el agarre trasero y es donde la anterior moto sufría y a partir de lo que se ha diseñado la nueva moto. Todos los pilotos nos quejábamos de ello y Honda ha hecho un buen trabajo. Han dado con la tecla de los problemas del pasado, y el paquete de inicio es muy bueno».

Fuente: ABC

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