11/28/2021

La carrera de algunos multimillonarios norteamericanos por conseguir la inmortalidad es un problema para todos

En 2007 oí hablar por primera vez de los transhumanistas, un grupo de personas cuyo objetivo final en la vida no es otro que esquivar la muerte. Para lograr tal objetivo no dudarán en invertir cuanto tienen en tecnologías como inteligencia artificial, ingeniería genética, nanotecnología y en general cualquier técnica que logree hackear nuestro cuerpo “enfermo” y programado para la muerte. De hecho, si entrecomillo la palabra “enfermo” es porque precisamente así ven los transhumanistas a la muerte, como un mal que es necesario “curar”.

Este grupo es especialmente numeroso en los Estados Unidos. Como escribió en 2003 la ensayista británica Zadie Smith: “la muerte es una especie de afrenta al estilo de vida americana. Va completamente en contra de las aspiraciones”. Tal vez sea por ello que sea en este país donde encontramos los nombres de los mayores inversores en técnicas anti-envejecimiento a nivel global. Personas muy conocidas por sus compañías tecnológicas, situadas a la vanguardia planetaria, y como no también por sus astronómicas cuentas corrientes.

En la selecta lista encontraremos a Larry Page y Sergey Brin (los fundadores de Google), o al multimillonario Peter Thiel (confundador de Paypal). También, como no, aparecen dos personas empeñadas en escapar de este mundo con sus compañías espaciales, el famoso fundador de Amazon Jeff Bezos, y el no menos célebre CEO de Tesla y Space X, Elon Musk.

Todos los citados han invertido, en mayor o menor medida, importantes sumas de dinero en crear o participar compañías enfocadas a investigar tratamientos anti-envejecimiento. Bezos por ejemplo, ha regado de dinero a nivel personal a algunas startups como Unity Biotechnoly y Altos Labs, cuyo fin es la reprogramación biológica celular a través de la tecnología.

Más allá del manido asunto de si resulta ético o no invertir tanto capital para este fin, existiendo problemas más urgentes que resolver en estos momentos (crisis energética, enfermedades incurables, calentamiento global, etc.) lo cierto es que el afán que esta élite muestra por alargar al máximo su esperanza de vida, ya no digamos alcanzar la forma de esquivar a la muerte, podría llegar a suponer un problema para todos los habitantes de la Tierra. Me explico dando algunas cifras.

Fuente: Yahoo

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