Estos son los trastornos de salud mental más frecuentes entre la población

La advertencia es clara: afectarán al 25% de la población en 2030. La depresión, la ansiedad generalizada, el abuso de sustancias y las fobias, entre los más comunes

Los datos son alarmantes. Los problemas de salud mental serán la principal causa de discapacidad en el año 2030 y cerca de un 25% de la población sufrirá algún trastorno de este tipo a lo largo de su vida. Esta es una de las principales conclusiones que revela un estudio realizado recientemente por la Fundación Adecco, en colaboración con Johnson & Johnson. El informe basa sus conclusiones en una doble encuesta a 101 empresas de 21 áreas de actividad y a 234 demandantes de empleo con certificado de discapacidad como consecuencia de un problema de salud mental.

Datos anunciados también por la Organización Mundial de la Salud (OMS), y que recoge la Confederación Española Salud Mental España, reflejan que “el 12,5% de todos los problemas de salud está representados por ellos, una cifra mayor a la del cáncer y los problemas cardiovasculares”.

Desafortunadamente, como recuerda la Organización Panamericana de la Salud (PAHO), “a pesar de estas cifras, el gasto en servicios de salud mental en todo el mundo representa un 2,8% del total destinado a la salud en general. En países de bajos ingresos, el presupuesto asignado a los trastornos psíquicos representa solo el 0,5% del presupuesto general de salud, mientras que en los países de altos ingresos este porcentaje asciende a 5,1%”. E insiste: “La Organización Mundial de la Salud recomienda que el porcentaje de gastos asignados a los servicios de salud mental debe ser proporcional al porcentaje de carga atribuible a estas condiciones”

280 millones de personas en el mundo sufren depresión

Según aclara el Hospital Universitario Clínic de Barcelona, “la enfermedad o el trastorno mental es una alteración sostenida de tipo emocional, cognitiva y/o de comportamiento, donde quedan afectados procesos psicológicos básicos como la emoción, la motivación, la cognición, la conciencia, la conducta, la percepción, la sensación, el aprendizaje, el lenguaje, etc, síntomas que dificultan que la persona se adapte al entorno cultural y social en el que vive, lo que puede provocar alguna forma de malestar subjetivo”.

La última edición del DSM-V (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales) de la Asociación Americana de Psiquiatría contiene 18 grupos distintos de estos problemas. Estos son los más frecuentes.

Depresión

La revista ‘The Lancet’ se hacía eco el año pasado de un trabajo que revelaba que la pandemia por covid elevó los casos de depresión en un 28%. Son 280 millones de personas en todo el mundo los que la sufren, casi el 4% de la población, según la OMS. En España, se estima que afecta al 4,7% de los hombres y al 7% de las mujeres.

El trastorno bipolar es uno de los trastornos psicológicos más estigmatizados

Es importante recordar que es la principal causa de suicidio, que afecta aproximadamente a un millón de personas en el mundo cada año. Se trata de una enfermedad común y grave que interfiere con la vida diaria, con la capacidad para trabajar, dormir, estudiar, comer y disfrutar de la vida. La depresión está causada por una combinación de factores genéticos, biológicos, ambientales y psicológicos.

Trastornos de ansiedad generalizada

El informe ‘Salud mental en datos’ del Ministerio de Sanidad revela “que son los más frecuentes, ya que afectan al 6,7% de población (8,8% en mujeres, 4,5% en hombres)». Como determina la Clínica Mayo, “es normal sentirse ansioso en algunos momentos, especialmente si tu vida es estresante».

Pero advierte: «Sin embargo, la ansiedad y la preocupación excesivas y continuas que son difíciles de controlar e interfieren en las actividades diarias pueden ser signo de un trastorno de ansiedad generalizada. Posee síntomas similares a los del trastorno de pánico, el trastorno obsesivo-compulsivo y otros tipos de ansiedad, pero todas son enfermedades diferentes”.

Determina, además, que “en muchos casos, se produce junto con otros trastornos de ansiedad o emocionales. En la mayoría de ellos, la afección mejora con psicoterapia o medicamentos. También puede ser útil hacer cambios en el estilo de vida, aprender a hacer frente a desafíos o situaciones y practicar técnicas de relajación”.

Trastornos de la alimentación

Los TCA, de su acrónimo, se definen por unos hábitos alimenticios anormales que afectan negativamente a la salud física y mental de la persona que los padece. Concretamente en España, afectan a 400.000 personas.

Incluyen:

  • Trastorno por atracón: en él la persona come de manera compulsiva una gran cantidad de comida en un corto periodo de tiempo.
  • Anorexia nerviosa: cuando se restringe el consumo, comiendo muy poco y, como consecuencia, se llega a la pérdida de un 25% del peso corporal. Conlleva también la alteración de la imagen corporal y la desaparición de la menstruación. Aunque es más frecuente en la población femenina, los casos en varones han aumentado. Algunas de las afectadas pueden morir por culpa del ayuno.
  • Bulimia nerviosa: tras un atracón, la persona trata de eliminar de su organismo la comida ingerida mediante conductas purgativas.

Por consumo de sustancias

En este caso, la Clínica Mayo señala que también se la conoce “como adicción a las drogas». Se trata de una enfermedad que afecta al cerebro y al comportamiento de una persona, y produce incapacidad de controlar el consumo de medicamentos o drogas legales o ilegales, señalan los expertos de la clínica. «Las sustancias como el alcohol, la marihuana y la nicotina también se consideran drogas”, advierten.

El ‘Informe 2021 Alcohol, tabaco y drogas ilegales en España’ del Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones (OEDA) documenta que en “entre 2019 y 2020, las drogas con mayor prevalencia de consumo en la población española de 15-64 años, en los últimos 12 meses, son el alcohol, el tabaco y los hipnosedantes, con o sin receta».

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Foto: Unsplash/@taylor_friehl.

En el caso concreto del alcohol, la droga más consumida, el informe señala que el 77,2% lo ha consumido en los últimos 12 meses, el 63,0% en los últimos 30 días y el 8,8% diariamente en los últimos 30 días.

Fobias

Son también de los trastornos más comunes entre las personas. ¿Quién no conoce a alguien que tiene miedo a las arañas o a volar en avión? Sin embargo, los afectados por ellas no lo toleran ni lo sufren de forma irracional cuando se encuentran frente al estímulo fóbico, ya sea un objeto, un animal o una situación, y esto suele acabar en un comportamiento de evitación. El impacto de una fobia puede variar desde molesto a altamente incapacitante.

En la mayoría de los casos, la persona es consciente de que su miedo no posee base racional alguna, pero aun así no lo pueden evitar. En los últimos años, la investigación ha encontrado que existe un fuerte componente genético, como constata un trabajo de ‘Genome Biology’

Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH)

Se trata del trastorno de neuropediátrico más frecuente. Ocupa ya el 40% de las consultas de especialistas en neuropediatría y afecta a entre un 5% y un 8% de la población infanto-juvenil, según la OMS.

La Fundación Adana reconoce su carácter neurobiológico: “Afecta a lo largo de la vida y se caracteriza por la presencia de tres síntomas típicos: déficit de atención, impulsividad e hiperactividad motora y/o vocal. Se identificará como un trastorno cuando estos síntomas o los comportamientos que se deriven se observen con mucha mayor frecuencia e intensidad que en los niños/adolescentes de igual edad e interfieran en la vida cotidiana presente en dos o más contextos: en casa, la escuela o su entorno en general”.

Trastorno bipolar

El trastorno bipolar, junto con la esquizofrenia, es una de las alteraciones psicológicas más estigmatizadas que existen. Esta afección provoca en la persona una serie de cambios de humor extremos que van desde altos, los conocidos como manía o hipomanía, hasta los bajos, como la depresión severa.

En el caso de los primeros, los pacientes sienten euforia o irritabilidad, mientras que en la ‘caída’ se pasa a la anhedonia y tristeza extrema. Se cree que más de un millón de personas en España lo sufren, pero solo unas 300.000 han sido diagnosticadas correctamente

Trastorno de la personalidad

Abarcan todo un abanico de trastornos mentales que se caracterizan por presentar patrones de conducta inadaptativa duraderos, de cognición y de experiencia interna, exhibidos en muchos contextos y que se apartan de los aceptados por el contexto social y la cultura del individuo.

La quinta versión del DSM-V diferencia entre diez trastornos de la personalidad específicos:

  • Paranoide
  • Esquizoide
  • Esquizotípico
  • Antisocial
  • Trastorno límite de la personalidad
  • Histriónico
  • Narcisista
  • Evitativo
  • Dependiente
  • Trastorno de la personalidad obsesivo-compulsivo

Trastorno del espectro autista (TEA)

Engloba toda una variedad de afecciones psicológicas clasificadas como trastornos del neurodesarrollo. Las personas diagnosticadas con trastorno del espectro autista pueden presentar dos tipos de síntomas: dificultades en la comunicación y en la interacción social, o patrones de comportamiento, intereses o actividades restringidas y repetitivas.

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Foto: Unsplash/@dearseymour.

Por su parte, el manual de diagnóstico DSM-V los volvió a definir incluyendo: diagnósticos como el síndrome de Asperger, el trastorno generalizado del desarrollo no especificado y el trastorno desintegrativo infantil.

Esquizofrenia

Considerado como grave, la persona percibe e interpreta la realidad de manera patológica o diferente a como lo hace el resto de la población.

Puede provocar una combinación de alucinaciones, delirios y pensamientos y conductas desordenadas que tienden a deteriorar el funcionamiento diario y pueden ser muy incapacitantes. Afecta al 1% de la población adulta en nuestro país.

Trastorno de pánico

Los afectados experimentan de manera súbita y repetitiva ataques o episodios de miedo intenso (pánico) y malestar que alcanzan su pico en pocos minutos.

Durante estos episodios, la persona experimenta síntomas físicos como dolor en el pecho, palpitaciones, dificultad para respirar, vértigo o malestar abdominal. En ocasiones, el temor puede ser tan intenso que se acompaña de un fuerte miedo a morir o a volverse loco.

Como recuerda un de los mayores trabajos de revisión (se analizaron 192 estudios) llevado a cabo el año pasado y publicado en la revista ‘Nature’, es necesario asignar más recursos para la intervención temprana en los pacientes y ampliar los enfoques preventivos.

Fuente: Alimente

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