Cómo el calor extremo puede afectar a la salud de las personas mayores

Desde eventos cardiovasculares, hasta insuficiencia renal, son algunas de las complicaciones que podrían presentar los ancianos expuestos a altas temperaturas y sin una alernativa para refrescarse

 

l calor extremo, que afecta particularmente a las personas mayores, puede provocar significativos daños a la salud, desde eventos cardiovasculares hasta insuficiencia renal, por lo que varios investigadores se han preocupado en indagar cómo los centros de enfriamiento podrían ayudarlos protegerse.

Durante los períodos de calor extremo, las agencias de salud en los Estados Unidos recomiendan a las personas que no cuentan con aire acondicionado en su hogar pasar algunas horas en un espacio fresco, como un centro de enfriamiento o un refugio para aliviar el calor.

Un nuevo estudio realizado por investigadores de la Unidad de Investigación de Fisiología Humana y Ambiental de la Universidad de Ottawa, en Canadá, halló que tomar un descanso del calor extremo, al visitar un centro de enfriamiento, por ejemplo, podría ayudar a nuestras células a protegerse del daño.

Esta investigación, que se centró en las personas mayores, sugiere que el enfriamiento temporal en un día caluroso ayuda a las células a mantener la autofagia, un proceso que utilizan estas para deshacerse de las peligrosas acumulaciones de proteínas causadas por factores estresantes como el calor extremo, señala el portal Phys.

“Al disminuir el tiempo que se pasa en un estado de temperatura corporal interna elevada, los centros de enfriamiento pueden ayudar a preservar la autofagia en los adultos mayores, lo que puede traducirse en una mayor protección celular y mejores resultados de salud durante un evento de calor extremo”, dijo James J. McCormick, Ph.D., becario postdoctoral en la Unidad de Investigación de Fisiología Humana y Ambiental de la Universidad de Ottawa, y primer autor del estudio.

“Con el cambio climático, la población mundial está cada vez más expuesta a períodos prolongados de calor extremo”, dijo por su parte Robert D. Meade, un candidato a doctorado que forma parte del equipo de investigación.

“La exposición prolongada a altas temperaturas puede abrumar la capacidad del cuerpo para enfriarse, particularmente en los adultos mayores. Por lo tanto, existe una necesidad crucial de desarrollar una guía basada en evidencia para proteger a los adultos mayores del calor extremo”, agregó.

Los investigadores analizaron cómo respondían las personas mayores a una ola de calor simulada con y sin pausa para refrescarse. Un total de 17 voluntarios pasaron nueve horas en una habitación calentada a 40 ° C (104 ° F). A la mitad del día, siete de los voluntarios tuvieron un descanso de dos horas en una habitación que estaba a unos cómodos 23 ° C (73 ° F).

Si bien la pausa para refrescarse no resultó en reducciones duraderas en la temperatura corporal central de los participantes, estos participantes mostraron marcadores mejorados de función autofágica en comparación con el grupo que soportó altas temperaturas durante las nueve horas completas, señala el portal Phys.

Los investigadores planean realizar más estudios para determinar si otras estrategias de enfriamiento, como el uso de un ventilador, también podrían ayudar a preservar la función autofágica en los adultos mayores.

 

estarmejor.com

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *