Asesino de jueza de Hernandarias fue condenado a 30 años de cárcel

CIUDAD DEL ESTE. El Tribunal de Sentencia integrado por los jueces Flavia Recalde, Carlos Vera y Milciades Ovelar sentenció a Wilson Miguel Scappini Villalba a 25 años de cárcel por el asesinato de la jueza Diana Eveline Mereles Duarte, hecho ocurrido el 27 de junio del 2020. Además, le aplicaron la pena de cinco años más de penitenciaría, como medida de seguridad, por lo que el condenado pasará 30 años a la sombra.

Fue la fiscala Natalia Elizabeth Montanía quien formuló la acusación de homicidio doloso en grado de alevosía contra Scappini Villalba, quien en su momento se declaró adicto al crack, dependencia esta de la cual no haría esfuerzos para superarla, razón por la cual el Tribunal lo consideró un peligro para la sociedad y le aplicó los señalados cinco años de condena.

Según indicó el magistrado Ovelar a Judiciales, un medio especializado de la capital del país, “las pruebas fueron contundentes para probar la responsabilidad del ahora condenado en el hecho punible por el cual fue acusado”.

Agregó que si bien las pruebas fueron contundentes, al momento de realizar la medición de la pena, los jueces deben actuar con imparcialidad, y en este caso, que el joven condenado sea un fármaco dependiente, sirvió para que no le den la máxima pena.

“Sin lugar a dudas nadie puede negar que es un crimen extremadamente grave. No es una mera pérdida de una vida, es la pérdida de una profesional con una trayectoria intachable en cuanto a las ciencias del Derecho y que incursionaba recientemente en la función de magistrada”, expresó también Ovelar a otro medio de prensa de Asunción.

“Estamos hablando de un autor de un crimen contra su propia compañera de trabajo, siendo el responsable de guardar, custodiar la sede y a las personas del recinto del Poder Judicial. Estamos hablando de un punto en contra”, añadió.

“Él dice que la adicción eso le causó, pero no asume la valentía necesaria para abandonar eso. Es visible, notorio, para el Tribunal no queda duda”

“La finalidad surgió en el momento, el acto de violencia duró por casi 50 minutos, porque si solamente quería la muerte de la víctima le era suficiente con recurrir al extintor para darle varios golpes en la cabeza, sin necesidad de prolongarse por más tiempo”, concluyó.

Fuente: ADN PY

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