Asesinan durante su luna de miel en Colombia al fiscal paraguayo que envió a Ronaldinho a la cárcel

Marcelo Pecci recibió dos disparos por pistoleros que llegaron en motos acuáticas hasta la playa donde se encontraba con su esposa. Era conocido por meter al exfutbolista tras las rejas por ingresar con documentos falsos a Paraguay

Marcelo Pecci, el fiscal reputado jurista que encarceló a Ronaldinho y que ha sido asesinado en su luna de miel

 

 

Para los colombianos la noticia ha sido impactante. En el asesinato del fiscal Marcelo Pecci confluyen todos los elementos del drama que Colombia ha vivido en su larga historia de confrontación contra el narcotráfico: valerosos fiscales o periodistas –sí, la justicia y la prensa de la mano, como en la foto de la pareja que ha dado la vuelta al mundo- son asesinados por develar los vínculos de los carteles de la mafia con personas reconocidas, figuras políticas, gente de la farándula o del deporte. El caso Pecci tiene esos y más ingredientes.

Aunque el mediático proceso al exfutbolista brasileño Ronaldinho, que lideró el fiscal Pecci y dejó al jugador en la cárcel junto con su hermano por falsificación de pasaportes, ha sido el caso más conocido, en realidad los procesos que adelantaba sobre grandes redes del narcotráfico, incluida la investigación al expresidente paraguayo Horacio Cartes, vinculado al caso Lava Jato, podrían ser el motivo del crimen.

La labor investigativa adelantada por el Gobierno colombiano, con apoyo de investigadores paraguayos y agentes de la DEA, tendría dos posibles ejes: el primero y más nombrado, las acciones del fiscal Pecci en el sonado caso ‘A Ultranza Py‘, que en marzo pasado dio un duro golpe al clan de los hermanos Insafrán, uno de los grupos más poderosos en Paraguay, cuyo líder es Miguel Ángel Insafrán o Tico o Tío rico, hoy en la cárcel junto con su hermano José, quien visitó Colombia en varias oportunidades bajo el manto de ser un pastor cristiano, pero al parecer para establecer vínculos ‘non sanctus’.

Este clan, con bienes y una fortuna decomisada, 25 personas detenidas, tiene los vínculos transnacionales suficientes como para que su brazo criminal llegara hasta las playas de la isla de Barú, cercana a la colonial Cartagena de Indias, donde Pecci y su esposa, la periodista Claudia Aguilera, pasaban su luna de miel. El golpe al clan Insafrán, si bien no fue liderado por Pecci, contó con las acciones de la Fiscalía de Paraguay, la Secretaría Nacional Antidrogas de Paraguay, la Europol, la DEA y la policía uruguaya, con lo cual el asesinato del fiscal podría ser una retaliación, a la que anteceden otros asesinatos selectivos de personas vinculadas con el caso.

Crimen trasnacional

El fiscal Pecci llevaba otros sonados casos en su despacho, todos ellos relacionados con narcotráfico y redes del crimen trasnacional. De allí surge otra de las líneas de investigación que dio a conocer el diario colombiano ‘El Tiempo’, según la cual los autores intelectuales del crimen serían miembros de una red terrorista Hizbolá, como se lo confirmó el general Jorge Luis Vargas, director de la Policía Nacional. Según esa hipótesis, gracias a una célula del grupo en el país, se habría puesto en acción este crimen por cuenta de la extradición a Estados Unidos de Nader Mohamad Farhat, que se realizó en 2019, soportada por investigaciones que establecieron sus vínculos con organizaciones del narcotráfico internacional y el lavado de activos. Según esta línea de investigación, la orden del asesinato de Pecci habría salido de una cárcel de Estados Unidos.

Las mafias sabían del viaje de Pecci, quedó en evidencia, mientras las autoridades colombianas y las paraguayas han afirmado que nada sabían de su viaje personal y que llegó al país sin escoltas, a pesar de contar con un esquema de seguridad en su país. Las autoridades colombianas ofrecen 460.000 euros de recompensa a quienes den información sobre los autores materiales del crimen, de uno de los cuales la Policía Nacional ya ha entregado imágenes de una cámara y un retrato hablado.

Lo que queda en el aire, mientras tanto, es la sensación de incredulidad y vergüenza porque fuera aquí precisamente, en su luna de miel, con un hijo en camino y en las paradisíacas playas de Barú, donde fuera asesinado este fiscal de 45 años. La fiscal paraguaya, Sandra Quiñónez, reiteró este miércoles que se llegará hasta el final de la investigación para determinar la identidad de quienes planearon el crimen.

 

 

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